Transmisión analógica: estas señales se caracterizan por el
continuo cambio de amplitud de la señal. En ingeniería de control de procesos
la señal oscila entre 4 y 20 mA, y es transmitida en forma puramente analógica.
En una señal analógica el contenido de información es muy restringida; tan solo
el valor de la corriente y la presencia o no de esta puede ser determinada.
Transmisión digital: estas señales no cambian continuamente,
sino que es transmitida en paquetes discretos. No es tampoco inmediatamente
interpretada, sino que debe ser primero decodificada por el receptor. El método
de transmisión también es otro: como pulsos eléctricos que varían entre dos
niveles distintos de voltaje. En lo que respecta a la ingeniería de procesos,
no existe limitación en cuanto al contenido de la señal y cualquier información
adicional.